Salió el sol, cuidado: condiciones médicas afectadas por el sol y el calor del verano

A man smiles in the sun with a small towel around his neck after enjoying some exercise outside.

Cuando la mayoría de las personas piensan en el verano, imaginan días largos, chanclas y diversión al sol. Sin embargo, demasiada diversión al sol puede ser un problema.

La exposición prolongada a la luz solar directa y las altas temperaturas que ocurren durante la temporada de verano pueden tener un efecto negativo en las personas que viven con ciertas condiciones médicas.

Aunque todos deberían estar atentos a mantenerse hidratados y aplicarse protector solar, si tienes alguna de las condiciones que nuestros farmacéuticos han detallado a continuación, tendrías que tener aún más cuidado.

Migrañas

Las migrañas pueden desencadenarse por varias causas, entre ellas la deshidratación. Es mucho más fácil deshidratarse cuando uno está expuesto al calor del verano. Si sufres de migrañas, asegúrate de beber mucha agua adicional o bebidas con alto contenido de electrolitos a lo largo del día.

Las migrañas también pueden hacer que desarrolles una increíble sensibilidad a la luz, lo que significa que si tienes un ataque, podrías tener que tomar medidas adicionales para evitar el sol del verano. Si sientes que estás por tener una migraña, trata de pasar tiempo en una habitación tranquila y oscura. Si tienes que salir, protégete con un parasol, un sombrero y lentes de sol.

Esclerosis múltiple

Si tienes esclerosis múltiple (MS, por sus siglas en inglés), la llegada del verano también significa un incremento de las probabilidades de que experimentes los efectos del fenómeno de Uhthoff. Esto pasa cuando los síntomas de MS empeoran debido a que el cuerpo se sobrecalienta, lo que podría ser consecuencia de una excesiva exposición al sol, ejercicio excesivo o tomar baños de inmersión con agua caliente.

Incluso un pequeño aumento en la temperatura corporal puede agravar los síntomas. Por eso, si tienes MS, trata de mantenerte lo más fresco posible cuando aumenten las temperaturas. Esto puede ser usar ropa más liviana hasta beber agua fría. Siempre debes tener una estrategia para ingresar a un ambiente con aire acondicionado si hace demasiado calor afuera.

Lupus

La mayoría de nosotros conocemos los efectos perjudiciales de la luz ultravioleta (UV). No obstante, si tienes lupus, demasiada exposición a los rayos UV puede ser algo especialmente peligroso. El lupus aumenta la fotosensibilidad, lo que vuelve a las células de la piel desprotegidas más vulnerables al daño de los rayos UV. Incluso cantidades mínimas de exposición pueden causar un verdadero daño.

Hasta poco tiempo en el sol puede dejar a un paciente con lupus con una erupción severa parecida a una quemadura solar, ampollas dolorosas e hinchazón de la piel. Y, aunque esta reacción empieza en la piel, puede desencadenar un brote de lupus más intenso en todo el cuerpo, causando dolor articular, fiebre y fatiga extrema.

Permanece adentro durante los momentos del día en que el sol es más intenso y protege tu piel tanto como sea posible con la ropa adecuada y mucho protector solar.

Asma

Los síntomas de asma, como los de muchas enfermedades respiratorias, pueden desencadenarse o empeorar por el calor extremo durante los meses de verano. Las altas temperaturas y la humedad hacen que el aire no se mueva mucho, lo que puede atrapar los contaminantes en las vías aéreas y producir un ataque de asma.

El aire, además, suele ser de peor calidad durante los meses de verano, particularmente en las ciudades altamente pobladas o áreas afectadas por incendios forestales. Los vientos fuertes causados por las tormentas de verano también pueden causar ataques de asma al hacer circular moho, esporas y polen.

Una manera de dominar estas condiciones es permanecer en adentro lo más posible, especialmente al hacer ejercicio.

Rosácea

El exceso de luz solar puede irritar fácilmente la piel de las personas que tienen rosácea, y causarles enrojecimiento y bultos en la piel, especialmente alrededor de la nariz y las mejillas. Un exceso de calor puede deshidratar la piel, lo que empeora aún más los síntomas.

Para minimizar las probabilidades de estos brotes, presta atención a cuánto tiempo pasas al sol y toma las precauciones adecuadas para evitar exponerte demasiado o pasar demasiado calor.

Presta atención también a ciertos medicamentos

No son solo las condiciones médicas lo que se ve afectado por la llegada del verano. Los efectos secundarios de ciertos medicamentos también pueden empeorar debido al calor y al sol.

Los medicamentos que aumentan la sensibilidad de la piel pueden hacer que una quemadura solar sea mucho peor de lo que hubiera sido si no los tomaras. Hay muchos medicamentos que están dentro de esta categoría (entre ellos los antifúngicos, los anticonceptivos orales y algunos antibióticos), así que pregúntale a tu farmacéutico si vas a comenzar a tomar un medicamento nuevo.

Otros medicamentos, como los que se toman para las migrañas o las alergias, reducen la sudoración. Esto dificulta más que el cuerpo responda de la manera adecuada cuando se sobrecalienta. Si te preocupa, debes consultar a tu médico o tu farmacéutico con respecto a esta posibilidad.

Pero no queremos que el verano te entristezca. Puedes disfrutar de la estación aunque tengas estas condiciones. Solo tienes que estar atento a estas medidas adicionales que debes tomar para asegurarte de que tu salud no esté en riesgo.

Si no estás seguro de qué tratamientos podrían verse afectados por el sol o el calor, nuestros farmacéuticos están disponibles 24/7 para responder todas tus preguntas.

Fecha de publicación: 14 de junio del 2022


Return to blog homepage