Los analgésicos y los riñones: qué debes saber sobre los antiinflamatorios no esteroides
Recurrir a los analgésicos es algo casi automático, ya sea para el dolor de cabeza, de espalda o una molestia por artritis. El Mes nacional del riñón es un buen momento para detenerse a pensar cómo algunos de los analgésicos más comunes, especialmente los antiinflamatorios no esteroides (AINE), pueden afectar la salud de los riñones.
Los AINE abarcan medicamentos de venta libre que se usan frecuentemente como ibuprofeno y naproxeno, y también algunos medicamentos recetados. Son eficaces para el dolor y la inflamación, pero pueden tener riesgos, especialmente para algunas personas y en determinadas situaciones.
Por qué los AINE pueden afectar la salud renal
Los riñones necesitan un flujo de sangre constante para filtrar residuos y equilibrar fluidos. Los AINE bloquean las enzimas involucradas en la inflamación, pero esas mismas enzimas son las vías que también ayudan a mantener el flujo de sangre a los riñones. Cuando se altera ese equilibrio la salud renal puede verse afectada. Algunas veces los efectos son repentinos y otras pueden producirse con el tiempo.
Para muchos adultos sanos, el uso ocasional de AINE según se les indica, pueden implicar riesgos bajos. Pero el uso frecuente, las dosis más altas, la deshidratación o condiciones subyacentes de salud pueden aumentar la probabilidad de problemas renales.
¿Quiénes deben tener especial precaución con los AINE?
De acuerdo con las pautas de salud renal, es importante tener más cuidado si:
- Tienes enfermedad renal crónica (CKD, sigla en inglés) o función renal reducida.
- Tienes diabetes, presión arterial alta, insuficiencia cardíaca o enfermedad hepática.
- Tienes 60 años de edad o más, ya que la función renal naturalmente disminuye con la edad.
- Tomas determinados medicamentos que afectan el flujo de sangre a los riñones, como inhibidores de la ACE (por ejemplo, lisinopril, enalapril), bloqueadores de los receptores de la angiotensina (por ejemplo, losartan, valsartan), o diuréticos (por ejemplo, furosemida, hidroclorotiazida), que si se combinan con AINE, en especial en momentos de deshidratación o enfermedad, pueden aumentar el estrés sobre los riñones y elevar el riesgo de daño renal.
- Tienes vómitos, diarrea, fiebre o alguna situación que pueda causar deshidratación.
En estas situaciones, los AINE pueden reducir aún más el flujo de sangre a los riñones y aumentar el riesgo de enfermedad renal aguda, especialmente si se toman durante períodos de enfermedad o pérdida de líquido.
Mitos sobre la hidratación: ¿Tomar más agua puede hacer que los AINE sean más seguros?
Mantenerse hidratado es importante para la salud renal en general, pero la hidratación no “elimina” el riesgo de los AINE.
Un mito común es que beber más agua hace que los AINE sean seguros para todos. Si bien la deshidratación aumenta el riesgo de daño renal, el simple hecho de beber más agua no protege totalmente a los riñones si los AINE no son apropiados para ti. El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK) advierte específicamente que los AINE pueden ser perjudiciales en períodos de enfermedad o deshidratación y que es fundamental planificar con anticipación el manejo del dolor[1].
Conclusión: la hidratación ayuda, pero no garantiza ni sustituye la elección de los medicamentos adecuados.
Preguntas para un manejo más seguro del dolor
Si necesitas aliviar algún dolor y quieres proteger tus riñones, tu proveedor de cuidado de la salud o tu farmacéutico de Express Scripts® puede ayudar. Puedes consultar:
- ¿Este analgésico es seguro para los riñones, teniendo en cuenta mis condiciones de salud?
- ¿Cuál es la dosis eficaz más baja y durante cuánto tiempo puedo tomarlo de manera segura?
- ¿Hay opciones que no sean AINE?
- ¿Tengo que dejar de tomar este medicamento si me enfermo, me deshidrato o no puedo mantener un buen nivel de líquidos?
- ¿Alguno de los medicamentos recetados que tomo interactúa con este analgésico?
El NIDDK sugiere a los pacientes que tengan una lista actualizada de medicamentos y que les pregunten a los farmacéuticos específicamente si los productos de venta libre pueden afectar la salud renal1.
¿Hay alternativas que no sean AINE?
Para algunas personas, el acetaminofeno podría ser una opción para aliviar el dolor ya que actúa de manera diferente a los AINE. Sin embargo, también se debe usar con cuidado y dentro de los límites recomendados, en especial en personas con condiciones hepáticas. También se pueden usar analgésicos de uso tópico o recurrir a opciones sin medicamentos como aplicar calor, fisioterapia o estiramientos, según el tipo de dolor.
No todas las opciones se aplican a todos los casos. La opción más segura depende de los antecedentes de salud, otros medicamentos y con qué frecuencia se necesitan analgésicos.
Señales de alerta: Cuándo solicitar ayuda
Los problemas renales no siempre causan síntomas inmediatos. Si has estado tomando AINE, especialmente de manera regular, consulta a un profesional de cuidado de la salud si observas:
- Hinchazón en las piernas, los tobillos o los pies.
- Menos necesidad de orinar o si la orina es muy oscura.
- Fatiga inusual, confusión o problemas de concentración.
- Aumento repentino de peso debido a la retención de líquidos.
- Dificultad para controlar la presión arterial.
Estos pueden ser signos de que los riñones están bajo estrés y se deben evaluar inmediatamente.
La enseñanza clave para el Mes nacional del riñón
Aliviar el dolor es importante, pero también es importante proteger tus riñones, especialmente en relación con el uso frecuente de medicamentos como los AINE. La enfermedad renal puede avanzar lentamente; por eso es fundamental entender tus riesgos personales, saber cuándo tener precaución y planificar con anticipación para actuar en momentos de enfermedad o deshidratación. Incluso los medicamentos de venta libre deben usarse con cuidado si la salud renal está en juego.
Allí es donde Express Scripts® Pharmacy puede ayudar. Si tus beneficios incluyen Express Scripts Pharmacy, tienes acceso 24/7 a farmacéuticos especialmente capacitados que pueden evaluar tus medicamentos, responder preguntas sobre los AINE y la seguridad de los riñones y ayudarte a identificar opciones seguras para el manejo del dolor de acuerdo con tus antecedentes de salud. Una breve conversación con un farmacéutico puede ayudar a que el plan de alivio del dolor contribuya tanto a tu bienestar cotidiano como a la salud de los riñones a largo plazo, en el Mes nacional del riñón y durante todo el año.
Fecha de publicación: 24 de marzo del 2026